Fueron alrededor de mil los soldados burgaleses que en 1523, a las órdenes del Duque de Alburquerque participaron en el sitio de la localidad. La entrada en la ciudad con el condestable Iñigo Fernández de Velasco se celebró en la capital burgalesa con procesiones al monasterio de San Ildefonso, donde residía la reina doña Leonor, hermana de Carlos. También hubo luminarias, músicas, hogueras y desfiles de caballeros.