El conjunto de España aumentó un promedio de 0,59 grados mientras que las temperaturas en las capitales de la provincia y en las ciudades autónomas la subida fue de 0,73 grados de media.
Respecto a Burgos, en 2050 esta provincia aumentará su temperatura en 2,7 grados si no se frena el cambio climático con la reduccción de emisiones de gases de efecto invernadero.
Entre los años 2011 y 2020, Lleida es la capital de España que más se calentó, después están Jaén, Barcelona, Cuenca, Ávila, Murcia y Granada, entre otras. En el lado opuesto, las ciudades que menos aumentaron su temperatura son León, Cádiz, Santa Cruz de Tenerife, Almería, Oviedo, Huelva y Salamanca.
En las ciudades más grandes del país, Madrid, Barcelona, Sevilla, Málaga o Valencia se ha percibido un aumento de hasta 9 grados de temperatura entre el área metropolitana de estas y los extrarradios.
Entre las recomendaciones que influye el estudio están aumentar las zonas verdes de las ciudades (plantar más árboles, fuentes, bosques urbanos y tejados solares), un diseño de la ciudad que favorezca la circulación del aire y la reducción del tráfico.