Siempre que las Cortes las convocaba el rey, Burgos enviaba representación dependiendo la misma de la voluntad de la comunidad burgalesa o de las condiciones concretas de cada convocatoria. En 1379 fueron elegidos ocho procuradores para las Cortes celebradas en Burgos. En 1388 se enviaron dos delegados y en las Cortes de Burgos de 1392 fueron cuatro los representantes.