Además de ocupar el séptimo puesto en el U-Multirank, la UBU ostenta el cuarto lugar, del total de las universidades del país, en el número de solicitudes de patentes nacionales. A nivel autonómico, Castilla y León se ha situado en el tercer puesto a nivel nacional en solicitudes de patentes en el periodo 2009 y 2014, lo que supone un aumento del 140,7% entre esos años.
Así lo señala el Informe CYD 2015 sobre la contribución de las universidades españolas al desarrollo, presentado hoy en Valladolid a cargo de la Fundación Conocimiento y Desarrollo (Fundación CYD) y la Fundación Universidades y Enseñanzas Superiores de Castilla y León (Fuescyl).
La duodécima entrega de este estudio pone de manifiesto el impacto de la situación económica en el sistema universitario. En este sentido, el documento señala que tan importante es dotar de más recursos a las universidades como proceder a hacer las reformas necesarias para proporcionarle mayor autonomía para llevar a cabo su toma de decisiones, vinculando la financiación a los progresos en sus planes, objetivos y resultados.
Una de las principales conclusiones del Informe CYD 2015 es que la universidad, a pesar de la caída de ingresos y de la disminución de los recursos públicos, sigue teniendo datos positivos. Así, los centros universitarios muestran mejoras evidentes, como el crecimiento ininterrumpido de publicaciones científicas españolas, de solicitudes de patentes universitarias, el número de licencias firmadas así como el incremento de número de 'spin offs' que superan los cinco años de vida -creciendo en el periodo 2012-2014 un 10,8 %-. Sin embargo, el documento apunta a que es necesario dotar a los centros académicos con recursos orientados a objetivos, realizar cambios jurídicos para hacer frente a los retos futuros y aumentar la capacidad de las universidades para adaptarse al territorio y diferenciarse con calidad unas de otras.
Asimismo, el texto también pone de relieve la mejora en el rendimiento del alumnado. Según la información de la Junta de Castilla y León recogida por DiCYT, este progreso, posiblemente debido a la implantación del Espacio Europeo de Educación Superior, responde al énfasis en el aprendizaje y la evaluación continua. Así, las universidades de Castilla y León se sitúan en la media pero participan de los problemas del conjunto español. Dichos centros son muy homogéneos pero van diferenciándose sin perder la calidad media.
El Informe CYD se ha convertido en el documento de referencia más completo sobre la universidad española y sobre su contribución al desarrollo del país. En esta duodécima entrega, el Informe CYD se escribe bajo el convencimiento de la importancia que tiene el sistema universitario para el crecimiento de la economía española.
La Fundación CYD nació hace trece años con el objetivo de estrechar la relación entre la universidad y el tejido productivo y empresarial. Durante este tiempo, los informes CYD han constatado los esfuerzos y avances de la universidad española por adaptarse a las nuevas realidades.