El Gobierno de España, por medio del ministro de Interior Juan Ignacio Zoido, ha constituido un Consejo Nacional de Protección Civil, compromiso adquirido en la VI Conferencia de Presidente Autonómicos el pasado 17 de enero, implicando para ello a todas las administraciones públicas para contribuir a una "actuación eficaz, coherente y coordinada de las administraciones competentes frente a las emergencias" con la intención de dar una respuesta mejor y más eficaz.
A esta reunión constitutiva, explican desde la Plataforma de Bomberos Profesionales de Castilla y León, ha sido invitado el Consejero de Fomento y Medio Ambiente, de la Junta de Castilla y León, Juan Carlos Suárez-Quiñones, y el Director de la Agencia de Protección Civil de Castilla y León, José Luis Ventosa.
Desde la Plataforma, aseguran, "no podemos obviar que una parte de la respuesta ante catástrofes y emergencias, la dan los Bomberos Profesionales, aunque la política de la Junta de Castilla y León, parece que va contra corriente, es decir, prefiere dejar en manos de la empresas privadas o en manos de asociaciones de Voluntarios, la protección de la vida y de los bienes ante emergencias y catástrofes".
Los últimos pasos de la Junta de Castilla y León "como es la presentación de los ZAIS, donde el papel de los Bomberos Profesionales queda desdibujada; la privatización del Grupo de rescate y de Salvamento, que donde antes había 40 bomberos profesionales ahora hay 5 rescatadores; la privatización del servicio de Bomberos de Salamanca y del servicio de Bomberos de Diputación de León; y la falta de negociación con los agentes sociales para una Ley del Fuego, que ya debía haberse presentado en 2008, les hace pensar, apuntan, "que la Junta de Castilla y León, no tiene un plan, va a remolque de los demás, improvisando soluciones".
En el 2007 con la Ley de Protección ciudadana, apostillan desde la Plataforma, "nos convertimos en una de las autonomías punteras ante las emergencias y catástrofes, con una de las leyes más avanzadas en materia de protección civil, pero dejaron pasar el tiempo sin concretar la Ley del Fuego, el desarrollo de la Escuela de Bomberos, etc y ahora estamos en el vagón de cola". "Parece ser que la crisis se llevó puestos de trabajo y conciencia social ante las emergencias y catástrofes", comentan.
Por todo ello, desde la Plataforma piden a la Junta "que deje de depender de asociaciones, de empresas, o de buenas voluntades y que articule una ley de Bomberos, que regule la profesión potenciando la profesionalidad, la prevención y la formación, para dar una respuesta más rápida y más efectiva ante las emergencias y catástrofes".