Los informes municipales declaran que dada la precaria situación en la que se encuentra el lavadero de las cocheras municipales de autobuses urbanos de la carretera de Poza, es urgente proceder a su demolición y a su vallado, según ha señalado el concejal de Movilidad, José Antonio López.
José Antonio López.En este sentido, ha lamentado que esta situación del lavadero que en la actualidad está clausurado y vallado desde el mes de julio, viene heredada de la "chapuza del anterior Equipo de Gobierno", ya que si en el año 2020 se hubieran arreglado las deficiencias que presentaba esta instalación, el coste hubiese sido de 120.000 euros, y no hubiera sido necesario demolerlo, algo que ahora se va a tener que hacer y que supondrá un gasto para las arcas municipales de 400.000 euros.
Aunque los informes técnicos recomiendan demoler todo el bloque completo, López sostiene que no es necesario llegar a esta determinación si se derriba la parte del lavadero afectado por la situación de ruina y se arregla el otro bloque que no está en peligro, por lo que de esta forma podría seguir funcionado.