Lo que en principio era una tranquila reunión familiar, terminó de forma desagradable. Una mujer llamó a la sala del 091 de la Policía Nacional para reclamar su presencia, ya que su hermana la estaba acosando en el portal de la vivienda, propinando fuertes golpes en la puerta, gritando y muy alterada. Al parecer ambas mujeres habían tenido una comida familiar que había transcurrido sin ningún problema, hasta que la detenida comenzó a destrozar muebles de la vivienda, marchándose con posterioridad a la calle.
Cuando se personaron los agentes trataron de calmar a la mujer para que se tranquilizara y depusiera su actitud agresiva, haciendo caso omiso a todo lo demandado, comenzando a empujar a los policías y a agredirles mediante puñetazos, por lo que fue detenida como autora de un presunto delito de atentado a agente de la autoridad y pasando a disposición judicial.