El gerente de la empresa denunció que había detectado desde hacía un tiempo que alguna persona desconocida le estaba sustrayendo dinero de un sobre que guardaba en el interior de un cajón de una de las mesas, alcanzando la cantidad sustraída a 1.206 euros.
Los robos se produjeron en diferentes ocasiones y en pequeñas cantidades, por lo que el gerente se planteó, en principio, que se podía
tratar de un error en la contabilidad. La Policía consiguió identificar a la autora de los robos, que reconoció los hechos.