Para ello, se desplazaba en diferentes vehículos por la ciudad, llevando la mercancía al consumidor a un punto previamente establecido por teléfono. Tras realizar la transacción de la droga por dinero, se alejaba rápidamente del lugar, regresando a su domicilio para recoger otra pequeña dosis y continuar su actividad. Siempre llevaba pequeñas cantidades por si era detenido por la Policía, de ahí sus constantes idas y venidas a su casa.
Tras someterle a numerosas vigilancias, los agentes le abordaron cuando esperaba la llegada de un cliente habitual, ocupándole en el cacheo personal varios "poyos" con cocaína.
En el registro de su domicilio se incautaron de dos básculas de precisión, ocho teléfonos móviles, mil ciento sesenta euros en efectivo, tres gramos de hachís, siete gramos de marihuana, varios poyos de cocaína, que unidos a los que llevaba en el bolso, totalizan diecinueve gramos de esta sustancia, así como el vehículo que utilizaba. El detenido, con antecedentes delictivos, ha pasado a disposición judicial.