Los hechos ocurrieron días atrás, cuando una Patrulla de Seguridad Ciudadana escuchaba voces del interior de un establecimiento hostelero, donde pudieron comprobar que se encontraba una persona en estado ebrio, muy alterada, profiriendo gritos y voces, golpeando el mobiliario, increpando al personal de servicio y molestando a los clientes.
El hombre fue requerido por los Agentes para salir al exterior del negocio al objeto de ser identificado, circunstancia esta última a la que se negó en reiteradas ocasiones, todo ello vociferando, alterando el orden público en la calle, llegando a desnudarse en dos ocasiones -una de ellas íntegramente y en presencia de varios menores- haciendo caso omiso de las indicaciones de los guardias civiles para que depusiera su actitud.
Trasladado a dependencias policiales donde fue detenido, se le ha imputado los delitos de desórdenes públicos, resistencia y desobediencia a los agentes de la autoridad, delito de amenazas y delito de exhibicionismo ante menores de edad.
Entre sus ropas se encontró una navaja que le ha sido intervenida.