Hace unos días, se presentaron dos personas en Comisaría que declararon que eran padres de un niño, de año y medio de edad, al cual se le había diagnosticado un trastorno congénito visual, y cuyo único tratamiento al parecer, es una terapia innovadora con un coste de unos 25.000 euros.
Las personas denunciadas, se habían ofrecido a desarrollar una campaña solidaria de recaudación de fondos para sufragar dicho tratamiento, para lo cual organizaron diversas actividades, donde daban a conocer una cuenta bancaria para el ingreso de donativos. Según les dijeron a los padres del niño, esta cuenta había sido abierta a nombre del menor, extremo que posteriormente se comprobó que era falso.
La campaña de recogida de fondos comenzó en junio de este año.A raíz de una serie de circunstancias, los denunciantes empezaron a sospechar de sus benefactores, y los padres del menor se presentaron en la sucursal bancaria
donde se encuentra la cuenta y donde fueron informados de los hechos que posteriormente motivaron la denuncia.
Tras la visita a la entidad pidieron explicaciones a sus compatriotas, los cuales no supieron darles una explicación
convincente, motivo por el cual presentaron la denuncia en Comisaría.
Tras la investigación por parte de la Brigada de Policía Judicial de Comisaría, se pudo averiguar que de los 19.000 euros recaudados en la cuenta bancaria, habían desaparecido unos 15.000 euros por medio de gran cantidad de operaciones tanto en cajeros automáticos como en transferencias a otras cuentas bancarias nacionales e internacionales.