Tras la oleada de hackeos y filtraciones masivas de los últimos meses ?Twitter ha sido de las últimas en verse afectada a principios de este mismo mayo?, el comparador de seguros Acierto.com (www.acierto.com) ha realizado un informe que revela algunos comportamientos de riesgo entre los internautas españoles. ¿El objetivo? Concienciar a los usuarios de la importancia de llevar a cabo una actitud responsable y segura en la red.
Y es que España es el país europeo donde más se navega por Internet; una nación que ya supera los 33 millones de navegantes y que cuenta con una tasa de penetración de smartphones de más del 80%. Sin embargo, muchos usuarios no actúan de forma responsable. Los españoles no solo no mantienen actualizados sus equipos, sino que ignoran cómo debería ser una contraseña segura. En concreto, 2 de cada 5 hacen caso omiso a las notificaciones de actualización automática de su equipo, y hasta el 89% desconoce cómo crear una clave segura que proteja sus datos. Pero solo el 8% es consciente de su propia ignorancia. El resto cree que basta con que no contenga el usuario o con alternar mayúsculas y números.
Una buena contraseña, no obstante, debería no solo combinar mayúsculas y números, sino también minúsculas y símbolos o signos de puntuación; y contar con más de ocho caracteres de longitud (cuanto más larga, más segura). Además, debería prescindir del nombre del propio servicio, así como de datos obvios como el nombre, año de nacimiento, palabras malsonantes y similares. Otro fallo recurrente es emplear la misma para todos los servicios. Una buena alternativa es usar un gestor de contraseñas.
El análisis de Acierto.com, por otra parte, evidencia que los internautas españoles tampoco son conscientes de la importancia de cambiar esta clave regularmente, al menos cada seis meses. Por desgracia, solo el 20% de los usuarios respeta este margen. Aquí tienen cabida aquellos que lo hacen todas las semanas (un escaso 7%) y los que dejan pasar medio año (el 13%). El resto de los encuestados reconoció no hacerlo nunca (16,7%), casi nunca (30,7%) o muy de vez en cuando (32,4%).
Más allá de las contraseñas, existen una serie de premisas clave para protegernos online. Para empezar, deberíamos optar por conexiones seguras, es decir, evitar Wifis públicas y similares. Revisar las políticas de privacidad y configurar las opciones en apps y plataformas sociales, no descargar archivos ni apps de remitentes y proveedores desconocidos, deshabilitar los complementos innecesarios del navegador y realizar copias de seguridad son otras recomendaciones.