Durante las últimas semanas, los vecinos del Parque de los Ochos en el barrio de Fuentecillas se encuentran en pie de guerra ante la intención del Ayuntamiento de trasladar de forma unilateral y sin consultarles las barracas a esta zona de la ciudad.
Sostienen que este emplazamiento es perjudicial para los habitantes del entorno ya que en algunos casos las atracciones van a estar a 30 metros de sus viviendas y hay centros socio sanitarios en la zona que se van a ver perjudicados como Aspanias, Apace o Autismo Burgos
Los residentes de esta zona ya han comenzado a movilizarse y a dejar oír su voz y se quejan de que fue a través de los medios de comunicación cómo se enteraron de la noticia porque nadie del Ayuntamiento se dirigió ellos para comunicarles la decisión.
Saray, una de las vecinas afectadas sostiene que el PSOE en su programa electoral hablaba de hacer consultas populares e indica que como en Gamonal salió mal con la calle Vitoria ahora no se les quiere escuchar.
Asegura que el barrio de Fuentecillas está abandonado y que no se ha querido buscar otra ubicación para las Barracas, (aunque según el Ayuntamiento se han evaluado 19 emplazamientos), a la vez que ha indicado que llevarlas a otro barrio hasta que se tenga un Recinto Ferial Permanente es trasladar el problema y poner parches.
Indica que han hablado de este asunto con los grupos de la oposición, Vox, Podemos y el PP que les han trasladado su apoyo.
Asimismo, manifiesta que ellos no quieren las barracas ni en su barrio ni en otras zonas de la ciudad y considera que en Fuentecillas las atracciones son un peligro para la gente. Asimismo, apuestan por un recinto ferial permanente para evitar un traslado provisional. Un recinto ferial que se ubicará en los antiguos depósitos de la CLH en el entorno de la Universidad, tras el acuerdo alcanzado el pasado viernes entre el Ayuntamiento y la Institución Docente burgalesa.
Los vecinos ante todo quieren que se les escuche ya que se sienten apaleados y no entienden que se les considere "insolidarios" y que se les acuse de ser los culpables en caso de que este año no hubiera barracas.
Asegura que colocar allí las atracciones supone condicionar los hábitos de vida de los ciudadanos de esta zona durante doce días, al margen de los prejuicios que supondrá para los residentes de los tres centros socio sanitarios de la zona.