El año 2022 ha sido un año muy malo para el campo burgalés con un aumento desmesurado de los costes de producción y una caída drástica de la rentabilidad para los agricultores y ganaderos, según ha señalado la presidenta del UCCL Burgos, Susana Pardo.
"Ha sido un año para olvidar" ha resaltado Pardo, antes de añadir que los costes de las maquinaria y la subida de los carburantes, aparte del gas y de la electricidad, han castigado con dureza al sector.
La invasión de Rusia a Ucrania ha penalizado también al campo burgalés en particular y al resto de España en general, sobre todo en determinados cultivos como el girasol, al tiempo que ha asegurado que debido al aumento exponencial del precio del gas, algunas fábricas de nitrogenado han tenido que cerrar, lo que ha repercutido también en el consumidor.
En otro orden de cosas, Susana Pardo ha cargado duramente sobre la entrada en vigor de la nueva PAC (Política Agraria Comunitaria para el período 2023-2027). En este sentido, ha criticado que esta PAC se rige por niveles muy exigentes referidos al Medio Ambiente que reducen la productividad, cuando precisamente faltan alimentos, antes de añadir que "esta PAC nace muerta".
Asimismo, ha cuestionado que esta nueva PAC acumula una gran burocracia, por lo que los agricultores deben rellenar multitud de papeles para optar a las ayudas. Asimismo, ha vaticinado que con la exigencia que conlleva en cultivos como las leguminosas, se abre la puerta a la especulación.de las semillas.
Con respecto, a las últimas lluvias que han caído en la Comunidad, Pardo ha indicado que "han venido muy bien para el campo que estaba muy necesitado de agua", después de varios inviernos prolongados de sequía.
No obstante, espera que llueva de cara al mes de mayo que es la época de las grandes cosechas y cuando el agua es mejor recibida por los agricultores.