Desde que el alcalde suspendiera la San Silvestre ayer miércoles y pidiera a la empresa adjudicataria del Andén 56 aplazar la fiesta de Nochevieja, los burgaleses han sido críticos con la falta de medidas por parte del Ayuntamiento para cancelar también el cotillón.
?? Ante la evolución de la incidencia de los contagios de la #COVID19 en nuestra ciudad, incrementándose exponencialmente estos últimos días, el gobierno municipal ha adoptado una serie de medidas dentro de sus competencias. Iremos evaluando la situación en los próximos días. pic.twitter.com/KaG3fpIx1y
Sin embargo, pese a celebrarse en una instalación municipal, el contrato, según han asegurado los portavoces del gobierno, Nuria Barrio y Vicente Marañón, da la potestad para poder celebrar actos y éste sería uno de ellos. Por ello, pese a haber solicitado que no celebren la fiesta, ante la insistencia de la empresa por hacerlo, el Ayuntamiento se ha quedado sin cartas sobre la mesa.
Nuria Barrio Vicente MarañónEs por esto que piden al consejero y delegado territorial de la Junta que no autoricen el cotillón. Es su responsabilidad y "deberían actuar para evitar riesgos innecesarios" porque la situación sanitaria en Burgos "es crítica".
Los representantes del Gobierno local piden a los políticos de la Junta "que dejen de pensar en las elecciones" y hagan lo que tengan que hacer para frenar la sexta ola. Y es que tanto desde el PSOE de Burgos como desde Cs creen que no se está haciendo lo necesario por frenar los contagios.
Al menos, reconoce Barrio (PSOE), desde que la formación naranja no está al frente de Sanidad.
BarrioDesde el Ayuntamiento tienen claro que depende de los responsables de la Junta de Castilla y León, porque a nivel local no se tienen herramientas para ello. Solo pueden controlar las condiciones en las que se celebre el cotillón, es lo que harán si finalmente se lleva a cabo.
El llenado del Andén no puede conllevar la saturación de la Atención Primaria, reclama Marañón, quien además pone el foco en el 'bajo' nivel de vacunación de los asistentes a este tipo de eventos, de entre 20 y 29 años.
MarañónCientos de ellos podrían acudir a este espacio cultural y con ello, convertir esta fiesta de 900 personas en un brote descontrolado de contagios.
Es tal la situación en Burgos y su subida exponencial de contagios que el primer lunes de enero el equipo de Gobierno local se volverá a reunir para analizar la suspensión o no de la cabalgata de Reyes.