El 'Burgalés Enmascarado' tuvo a Burgos aterrorizado... sin ni siquiera salir a la calle. Un grupo de jóvenes, presumiblemente burgaleses, idearon este proyectod e viralidad y difusión en las Redes Sociales a través de una serie de publicaciones en Instagram, Twitter y Facebook de forma programada.
El fenómeno funcinó realmente bien al principio, con mucha difusión en internet. Las fotografías y vídeos fueron realizadas en una sola noche, por lo que, según explican sus creadores en el vídeo que han lanzado para aclarar el asunto, fue imposible que nadie les viera. A partir de ahí, el descontrol.
Como sus propios creadores reconocen, el proyecto 'se les fue de las manos'. El fenómeno, inspirado en el Payaso de Gijón, provocó amenazas, falsas apariciones del siniestro enmascarado, imitaciones, parodias... Todo dentro de lo esperado, hasta que se empezó a culpar a un joven de ser la cara tras el disfraz y llegar a perseguir a varias personas con un cuchillo en la mano.
Todo falso, claro. Fue ahí cuando se decidió parar el proyecto y lanzar un vídeo explicando que en ningún momento se había producido contacto con los burgaleses y todo se hizo en una sola noche. Padres alarmados, vecinos asustados e 'individuos' que lanzaron amenazas de muerte con fotografías de cuchillos obligaron a esa persona, acusada falsamente de ser responsable, a llegar a Comisaría.
Ahora, tiempo después de que el fenómeno acabara, los creadores han lanzado un documental en el que, protegiendo su identidad, explican todo el desarrollo. El objetivo de este 'Burgalés Enmascarado' fue comprobar hasta que punto somos sugestionables y el poder de las Redes Sociales. Como uno de los jóvenes dice, qué no podrán hacer partidos políticos y grandes empresas con departamentos de comunicación profesionales.
Os dejamos el vídeo... y juzgad vosotros mismos.