Desde la entidad esperan recaudar 9.250 euros si venden la totalidad de dichas papeletas, que permitirán mejorar un poco la vida de aquellos que más lo necesitan. Hoy se han puesto en venta en las oficinas con la implicación directa de todos los empleados y la red de oficinas.
Más de 524.000 personas en nuestra región, el 22% de la población, están en riesgo de pobreza. La tasa de pobreza severa alcanza ya el 5% de la población, que son 117.000 personas. Aunque nuestra región no es la más damnificada, las cifras de pobreza se van incrementando día a día por la inflación y los problemas de abastecimiento. Por ello es importante que el trabajo desinteresado de los voluntarios del Banco de Alimentos y la ayuda de empresas y particulares puedan seguir adelante con este proyecto.
El presidente del Banco de Alimentos, Julián Martínez, ha explicado que la organización lleva 27 años realizando su labor, y desde hace 15 está consolidado formando parte de escudo de protección de las personas.
"Muchas personas están en la cuerda floja", ha manifestado Martínez, añadiendo que en definitiva, ha subido el precio de vida, y por tanto es lógico que haya esa necesidad de ayuda de parte de algunas personas.
Los bancos de alimentos contribuyen a aminorar el coste de la ayuda que hay que producir a las personas necesitadas, porque en un porcentaje importante se aprovechan los alimentos excendentarios o que se desperdician porque no entran en el proceso de comercialización. Por eso se denominan bancos, porque se reasignan los alimentos.
El vicepresidente de la organización, Miguel Ángel López, ha declarado que normalmente recogen 2 millones de kg de alimentos por año; no obstante, hubo unos picos excepcionales en el año 2020 provocado por la pandemia. Sin embargo, en 2022 hubo una bajada considerable provocada por las bajas aportaciones de la industria.
Ha concluido expresando que, pese a las dificultades, una constante en los bancos de alimentos es ayudar a otros bancos que atraviesan malas épocas.