El Ayuntamiento subvencionó con 24.000 euros las obras de mejora de la fachada del edificio, ante el deterioro de sus balcones. El Consistorio extendió "un convenio con dicha empresa, en vez de exigirle el deber de conservación".
La obra se consideró de bien de interés cultural, por lo que se firmó un convenio de colaboración público privado, como se recoge en el acuerdo entre partes que firma el concejal de Hacienda, Salvador de Foronda con la empresa, en la cláusula sexta, donde acuerdan las obras cofinanciadas a cambio de una "contraprestación temporal de ámbito social que permita a los ciudadanos y visitantes de la Ciudad de Burgos poder acceder a visualizar los conjuntos históricos de las Plazas de San Lesmes y de San Juan desde las galerías del precitado inmueble."
En el apartado VII del convenio también se especifica que "una vez finalizada la actuación contemplada en el presente acuerdo se realizarán visitas programadas a las galerías del edificio". Por ello, Imagina reclama ahora que los burgaleses puedan visitar el arco.
"Lo más grave de este asunto es que, mientras el Ayuntamiento subvencionaba a Lamela, otros propietarios de viviendas y edificios en la ciudad se quedaban sin fondos públicos" para realizar obras de rehabilitación. Una denuncia que los partidos de la oposición han expuesto en diferentes foros públicos de la ciudad. Critican que mientras no se conceden ayudas para determinadas obras, otros "amigos del partido" reciben subvenciones para adecentar sus propiedades a cargo de las cuentas públicas.