Los artilleros que formaban parte de la guarnición del Castillo de Burgos estaban unidos, en el siglo XVI, en hermandad espiritual, como miembros de la Cofradía de Santa Bárbara. En 1583 se renovó dicha cofradía bajo la advocación de Nuestra Señora de la Concepción, Santa Bárbara y San Esteban. Tenía su sede en la iglesia de Santa María la Blanca.