Con estas subvenciones, gestionadas por la Dirección General de Industria, se persigue que los ciudadanos eviten los riesgos de mantener en sus hogares instalaciones poco seguras, e impulsar al mismo tiempo políticas de ahorro energético y reducción de contaminantes al medio ambiente.
A las ayudas pueden optar los propietarios de viviendas empadronados en Castilla y León que procedan a renovar sus calderas de calefacción y calentadores de agua individuales con una antigüedad de más de diez años desde mañana y hasta el próximo 15 de noviembre.
Este periodo de tiempo coincide con el habilitado para cursar la solicitud de la subvención, un trámite que deberá realizar por vía telemática el instalador habilitado, en representación de su cliente.
Cabe destacar que en esta convocatoria se ha simplificado el procedimiento, de manera que bastará la presentación de una declaración responsable ?siempre que la legislación lo permita? para acreditar que se ha sustituido una caldera o calentador cumpliendo los requisitos determinados en la orden.
La cuantía individual de la ayuda podrá alcanzar hasta los 500 euros, en función de las características del equipo reemplazado. El régimen de concesión es de concurrencia no competitiva y se realizará por orden de presentación de solicitudes, desde que el expediente esté completo.