La provincia de Burgos va a ver reducida su cosecha de cereal en hasta llegar a las 1,3 toneladas, 358 menos que en 2018 y 135 menos de la media de los cuatro últimos años. Los efectos de la sequía y de la reducción de superficies son las causas principales de la merma.
La coordinadora de la Unión de Campesinos (UCCL) de Burgos, Susana Pardo estima las pérdidas en un 9%. En parte es debido a la mala cosecha del sur de la provincia. En las comarcas La Ribera y Demanda la reducción supera el 30%.
Ese 9% es la reducción en comparación con la media de los cuatro años últimos, pero asciende hasta el 21% en comparación con 2018 en el que la cosecha de cereal de invierno (trigo, cebada, avena, centeno y triticale) ascendió a 1,7 millones de toneladas.
Pardo estima que va a ser difícil llegar a la estimación de 1,3 millones que prevé la Junta de Castilla y León. "Las avenas han salido malas, como en el centeno y el trigo ha estado por debajo del rendimiento del centeno, así como los guisantes que se han recogido en verde para forraje".
Las explotaciones tienden a ser cada vez más grandes, a partir de 200 hectáreas, para obtener las mismas cantidades porque los rendimientos cada vez son menores y por el "coste que supone producir", ha recordado Pardo. Los jóvenes, además, "cada vez tienen más difícil la incorporación hay mucha especulación en las rentas.
En Castilla y León
La cosecha de cereal de invierno de 2019 en Castilla y León se estima en 4,8 millones de toneladas, lo que representa una disminución del 17 % respecto a la producción media de los últimos cinco años que era de 5,8 millones de toneladas.
Aunque los efectos de la sequía se observan en todo el territorio de secano de Castilla y León, están siendo muy severos en la mitad occidental y centro de la Comunidad con reducción de la producción entre el 30 y el 50 %, y en algunas zonas incluso superior.
Las zonas más afectadas son las provincias de Ávila, Salamanca, León, comarca Campos de Palencia, comarcas Centro, Sur y Sureste de Valladolid, Demanda y La Ribera en Burgos y Duero Bajo y Campos Pan en Zamora.
Las últimas previsiones publicadas por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación reflejan que la cosecha de cereales de invierno en España se reduce a unos 14,4 millones de toneladas por el efecto de la sequía, especialmente en Castilla y León, que representará en esta campaña un tercio de la producción nacional.