Días atrás, especialistas en transportes por carretera del Subsector de Tráfico de Burgos paraban e inspeccionaban un autobús, en ruta por los extrarradios de la ciudad, tripulado alternativamente por dos conductores españoles de 61 y 47 años de edad.
El vehículo transportaba 26 pasajeros a bordo; tenía su origen en Bruselas y destino a Algeciras, desde donde continuaría hacia Marruecos, en servicio de línea regular.
Durante la inspección, al controlar los datos del tacógrafo se observaron ciertas irregularidades en los tiempos de conducción y descanso de ambos conductores.
Un análisis más exhaustivo de las jornadas de conducción previas al del día de la parada, puso en aviso a los agentes al comprobarse que en una jornada de conducción de 24 horas, figuraba un descanso de 3 horas y 40 minutos.
Se confeccionaron 6 boletines de denuncia por las infracciones observadas, que en el caso de la empresa adjudicataria conllevaría sanciones desde los 100 a los 2.000 euros, mientras que el conductor podría enfrentarse al pago de 500 euros y la detracción de 6 puntos de su Permiso de Conducción.
Estas acciones constituyen un serio peligro por afectar directamente a la seguridad de viajeros, del resto de usuarios de la vía y a la suya propia, por el riesgo de sufrir un accidente, atentando de forma directa contra la filosofía de la implantación del aparato de control en cuanto a la Seguridad Vial, mejora de las condiciones de trabajo de los conductores y las reglas de una libre competencia en el transporte se refiere.