El arzobispo de Burgos, Mario Iceta, ha valorado la "triple línea de investigación" que la Iglesia está realizado en la provincia para descubrir los casos de abusos sexuales a menores en el seno de la organización.
Mario IcetaCabe destacar que en una nota emitida a los medios ya lamentó el descubrimiento de dos casos. El primero de ellos ocurrido en los años 1962-1965, está a la espera de descubrir quién fue el denunciante, aunque el denunciado falleció hace 20 años. El segundo de los casos está a falta del envío de la información que la Diócesis ha pedido a la Edición Dominical.
A esto habría que añadir un tercer caso "reciente y de los últimos años" que "está judicializado desde un colegio religioso, está en vía judicial y la congregación lo está llevando adelante". Por el momento no hay más abusos descubiertos, no obstante, van a desarrollar actividades de formación para diagnosticar estos casos, así como la trabajar en la prevención. Esto pasa por tener "nuevos edificios acristalados, no tener política de puertas cerradas y que haya siempre compañía y puertas abiertas en los contactos con menores".
Estas declaraciones se han realizado en la presentación de la fase final de la Asamblea Diocesana, que se celebra este próximo sábado.
Se trata del proceso por el cual la Iglesia de Burgos, a través de 183 representantes, decidirá sus líneas de acción pastoral de cara al futuro. El 60% son laicos, 30% sacerdotes y 10% miembros de institutos de la Diócesis. De este total el 62% son hombres.
Se desarrollará los sábados 5 y 19 de febrero, 5 y 26 de marzo y 2 de abril y hablarán sobre la estructura de la Iglesia, entre otras cosas, así lo destaca la miembro de la secretaría de la Asamblea Diocesana, Ana María del Val.
Ana María del ValPara ello, realizarán sesiones plenarias y mesas temáticas, donde abordarán de manera más individual los asuntos a tratar y donde la participación será más fluida. Estas sugerencias se llevarán de nuevo a plenos para su aprobación.
En los últimos cuatro meses han participado 1.750 personas en grupos para evaluar el próximo camino que tomará la iglesia, según lo comentaba el vicario de Pastoral de la archidiócesis de Burgos, José Luis Lastra.
José Luis LastraEn esta fase final también versarán sobre la presencia de la Iglesia en el medio rural o el patrimonio "ingente que cuesta mantener" y para el que se pedía transparencia. Precisamente una de las quejas más sonadas es la falta de comunicación sobre las actividades de la organización a la población.