El Gobierno Regional ha indicado que ya ha dado la instrucción de no remitir ningún enfermo desde el CAUBU a dicho centro asistencial privado, ya que la estancia media en ese hospital es de 22 días y la idea de Sacyl es que el 1 de enero el traslado de pacientes sea el menor posible (se estima en menos de diez personas).
De esta forma, inicialmente los pacientes paliativos serán ingresados en la planta de Oncología del CAUBU, para garantizar el mejor nivel en los cuidados a este tipo de enfermos. El resto de ingresos serán pacientes de media y larga estancia (crónicos pluripatológicos en su mayoría), que serán ubicados en diferentes servicios -por ejemplo, Medicina Interna, unidades quirúrgicas-, en función de la patología.
El CAUBU dispone de un total de 758 camas habilitadas en este momento (su capacidad máxima asciende a 842), de las cuales están ocupadas 581, por lo que en principio no habrá problema para la ubicación de los enfermos que lleguen del San Juan de Dios.
Asimismo, la Gerencia del Complejo Asistencial Universitario de Burgos tiene previsto habilitar también la planta del Hospital Divino Valles empleada para enfermos COVID, por si fuera necesario su uso en caso de una demanda alta de ingresos.
Está previsto continuar en 2022 con diversas obras de acondicionamiento y mejora en el Divino Valles, como por ejemplo la puesta en funcionamiento de un nuevo monta camillas y dos ascensores, llevar a cabo el acondicionamiento de la pavimentación y viales de acceso, y acometer obras en la red de suministro de agua y fontanería del hospital. Las tres actuaciones supondrán un importe aproximado de 820.000 euros.