La consejera ha defendido la energía nuclear y el carbón, una defensa que ha afirmado que comparte con el Gobierno, ya que "abarata" el recibo de la luz de los españoles.
Por ello, la Junta se plantea impulsar una figura impositiva que, "de una u otra manera", grave el desmantelamiento de Garoña ya que "supone la pérdida de un millar de empleos". El impuesto iría dirigido a las empresas titulares de la central, Endesa e Iberdrola.