Un grupo de agentes de la Policía Nacional ha respondido a una serie de preguntas y dar una serie de recomendaciones. Las redes sociales se han convertido en un foco de intentos de estafa y suplantaciones de identidades frente a lo que los agentes advierten que la única actuación en ese caso es recabar toda la información posible y denunciar. También han publicado una 'playlist' para maximizar la seguridad en internet.
En los últimos tiempos se han multiplicado ciertas cadenas y bulos que prometen regalos, cheques o, simplemente, amenazan con ciertos peligros si no se realiza un pago. Si esto ocurre, desconfía. La Policía Nacional, en su perfil de Twitter, recoge continuas apariciones a través de la red de estos bulos o 'malwares'. De hecho, en estos últimos días ha avisado sobre un falso cupón de Mercadona, otro falso regalo de Audi o el anuncio de un virus en la batería del móvil que solo puede desaparecer con una aplicación de pago.
Esto son solo ejemplos de la proliferación de intentos de delito por internet. Pocas personas no han sido objeto de este intento por lo que la Policía Nacional ha dedicado un día, en el que se celebra el Internet Seguro, para dar una serie de recomendaciones y responder a preguntas que le hacían los usuarios.
En este último aspecto, un equipo de ciberagentes ha recalcado la necesidad de denunciar recabando todo tipo de pruebas posible cualquier posible intento de delito por internet y no caer en ningún tipo de provocación anterior. Esto ocurre, por ejemplo, en el caso de suplantación de identidad en redes sociales. "Lo primero, si sospechas de alguien, es no interaccionar con el sospechoso, recoger los máximos indicios, no borrar ninguno y acudir a denunciar", avisaban los agentes.
Lo mismo ocurría con los llamados 'trolls', a los que se debe ignorar ya que se alimentan de las respuestas que se les dan. El bloqueo y la denuncia a la red social correspondiente también es aconsejable hasta que incurra en algún delito ,en el que, de nuevo, el siguiente sitio al que ir es la comisaría.
Al final, recuerda la Policía Nacional, se trata de utilizar el sentido común. Por ejemplo, en redes wifi públicas, donde la seguridad es menor que en las privadas, no se debe compartir de ningún modo información personal ni se debe comprar a través de internet. Además, recomiendan cambiar la clave que se tenga en casa de manera periódica por otra de más de diez caracteres alfanuméricos y signos.
Se debe tener en cuenta que el mundo virtual no deja de ser una extensión del real por lo que, en cuanto a los posibles delitos de amenazas o contra el honor e intimidad a otra persona, no se debe realizar otra cosa que no se hiciera en el mundo real.
Por otro lado, aunque no es algo frecuente, es recomendable tapar la webcam del ordenador cuando no se esté utilizando para evitar que un intruso pueda ver lo que haces si entra en el ordenador. Por otro lado, recuerdan, los sistemas de verificación con los que cuentan algunos problemas, que sí son seguros, solo se realizan a través de mensajes de texto por lo que no se deben dar datos por otro sistema.
La Policía Nacional ha creado una 'playlist' que recopila los cinco mejores temas para maximizar la seguridad en internet, redes sociales y whatsapp. Los equipos actualizados y el software original; contraseñas robustas y wifis protegidas; configuración de la privacidad y perfiles en redes sociales; evitar enlaces acortados y mails de desconocidos o romper la cadena de bulos y hoax a través de mensajería instantánea son los principales puntos en los que los ciberagentes inciden para conmemorar el Día Internacional de Internet Seguro.
Los temas que ha incluido la Policía son 'Antes segur@que sencill@' para recordar que el equipo debe estar actualidad. La instalación de programas 'crackeados' puede ser una vía de entrada de infecciones, mientras que no tener el antivirus y cortafuegos puede ser la puerta abierta para un virus, malware o programa espía.
El segundo es 'Chic para mí'. Abrir enlaces no identificados que nos llegan a través del correo electrónico, por mensajería instantánea o camuflados en promociones o bonos descuento puede suponer, en la mayoría de los casos, la infección de nuestro equipo con virus o malware, el robo de nuestros datos para comercializar con ellos o la contratación de servicios premium gracias a la información obtenida.
El tercero es 'Puro chantaje'. Poner al alcance de cualquiera demasiada información privada a través de nuestros perfiles en redes sociales puede poner en riesgo nuestra privacidad y dejar pistas a quienes pretendan acosarnos o chantajearnos con esa información. Se recomienda cuidar una identidad que te acompañará toda la vida. Para evitar robos de identidad, configura adecuadamente tus perfiles, vigila las aplicaciones que descargas y los permisos a los que das accesos, comprueba con quien compartes archivos en la nube, asegúrate de que tus contactos en redes sociales son realmente quien crees que son y utiliza el sentido común y la precaución a la hora de compartir imágenes íntimas. En el caso de que se produzca sextorsión para el chantaje, no cedas y denuncia.
El cuarto es 'En tu WiFi me colé'. Para evitar que los intrusos se aprovechen de tu red WiFi e incluso puedas tener problemas si acceden desde ella a contenidos inapropiados o realizan cualquier ilícito, configura adecuadamente tu conexión: cambia las contraseñas por defecto y apaga el router si vas a ausentarte durante unos días. Debemos tener presente que uno de los elementos más vulnerables y que constituye la puerta a accesos no autorizados a las cuentas de correo son las preguntas de recuperación del e-mail demasiado fáciles o conocidas por más gente.
Por último, la quinta es 'Bulería'. Las redes sociales y, cada vez más, las aplicaciones de mensajería instantánea son las principales vías de difusión de informaciones falsas conocidas como bulos o hoax. La mayoría de estos falsos rumores son anónimos, no están firmados, aunque hacen referencia a fuentes fiables. Además, suelen están redactados de forma atemporal, para que pervivan lo máximo posible circulando en la red, y utilizan algún gancho emocional o económico que capte la atención del destinatario.