La intervención, promovida por el Ayuntamiento de Burgos, tuvo por objeto proteger, consolidar y poner en valor los restos arquitectónicos del monasterio, y al tiempo generar un espacio público cubierto entre los muros de la antigua iglesia que aún se conserva. El proyecto fue dirigido por los arquitectos José Manuel Barrio y Alberto Sainz de Aja, del estudio burgalés BSA.
"Este trabajo de alta calidad es de un diseño elegante y no intenta de ninguna manera replicar actuaciones anteriores. La solución no es invasiva pero ofrece una protección efectiva de la condición natural de la ruina. La intervención es totalmente discernible de la preexistencia y es totalmente reversible, un factor importante a considerar siempre al hacer nuevas adiciones a ruinas antiguas", señaló el jurado.
La entrega del galardón tendrá lugar en una solemne ceremonia presidida por el Comisario Europeo, Tibor Navracsics, y el Presidente de Europa Nostra, Plácido Domingo, que tendrá lugar el 15 de mayo en Turku (Finlandia). La Ceremonia de los Premios Unión Europea de Patrimonio Cultural / Premios Europa Nostra 2017 reunirá alrededor de 1.200 personas, incluyendo profesionales del patrimonio, voluntarios y patrocinadores de toda Europa, así como altos representantes de instituciones de la Unión Europea, del país anfitrión, y de otros estados miembros.
No es éste el primer reconocimiento que recibe esta obra de rehabilitación, que ya ha sido antes distinguida en los Premios FAD 2016, en los IX Premios de Arquitectura de Castilla y León, e incluida en importantes publicaciones especializadas tanto a nivel nacional como internacional.
Las obras de remodelación del Monasterio de San Juan, realizadas en el verano de 2015 e inauguradas el 7 de enero del año 2016 se centraron en la construcción de una cubierta sobre el espacio de las ruinas de la antigua Iglesia del Monasterio de San Juan, de modo que permite mejorar las posibilidades de utilización de dicho espacio con fines culturales.
La Solución adoptada ha sido proyectar una cubierta exenta que permite proteger de las inclemencias del tiempo, tanto al espacio interior, como a las propias fábricas que lo cierran, sobrevolando ligeramente sobre ellas.
La cubierta se separa de forma evidente de las fábricas existentes, por lo que no se genera un espacio cerrado y climatizado, sino que se permite la libre y completa ventilación del mismo dando lugar a un ámbito de cierta ambigüedad en cuanto a que no puede ser considerado como espacio exterior o libre, ni tampoco como espacio cerrado propiamente dicho.
La cubierta está formada por una serie de planos plegados que van adaptándose a las diferentes zonas, solapándose entre sí para alcanzar el objetivo perseguido, y variando en su altura de modo que se acomodan a las características originales de las diferentes partes del edificio con una formalización geométrica simplificada. Estos planos, a fin de afectar en la menor medida posible a los valores arqueológicos existentes, se apoyan sobre la coronación de los muros de la antigua iglesia, produciéndose el reparto de cargas a través de zunchos perimetrales. Excepción a esta regla general son los seis pilares centrales que, por necesidades estructurales, apoyan directamente en el interior de la antigua iglesia.
Esta ausencia de pilares de apoyo en el interior permite una lectura completa y limpia del espacio interior. La estructura es de perfiles tubulares de acero. El acabado interior de la cubierta se formaliza a través de lamas de madera de abeto. Al exterior se reviste con vidrio laminado con acabado translúcido mate, en consonancia con las singulares actuaciones recientes en el entorno.
Asimismo, en la remodelación se ha cuidado la percepción de la actuación desde el espacio exterior, minimizando su visibilidad desde la Plaza de San Juan y haciéndola más evidente, aunque siempre discreta, desde otros puntos del entorno.
Con esta actuación, se mantiene el acceso principal existente bajo la torre y se crean dos nuevos accesos, necesarios a efectos de evacuación, uno abriendo un hueco en la zona absidal que fue cerrado en las obras ejecutadas en 1966 y otro recuperando un antiguo acceso en la fachada principal. El proyecto se completa con una actuación sobre las fábricas que delimitan el espacio a cubrir.
La intervención, iniciada en el mes de mayo de 2015, ha afectado a una superficie útil de 1.258,12 m2 y construida de 1.422,29 m2 con un Presupuesto de Licitación de 1.891.901,26 ?. Tras el proceso licitatorio la obra fue adjudicada a FCC Construcción S.A. por un importe de 1.437.845,42 ?, lo que supuso una baja del 24,00% respecto del presupuesto base de licitación.
El Premio Unión Europea de Patrimonio Cultural / Europa Nostra premios se puso en marcha en 2002 por la Comisión Europea y ha sido organizada por Europa Nostra desde entonces. El Premio celebra y promueve las mejores prácticas relacionadas con la conservación del patrimonio, la gestión, la investigación, la educación y la comunicación.
De este modo, contribuye a un reconocimiento público más fuerte del patrimonio cultural como un recurso estratégico para la sociedad y la economía de Europa. El premio honra cada año hasta 31 logros monumentales y singulares de todas partes de Europa. Hasta siete son seleccionados como ganadores del Grand Prix y uno recibe el Premio del Público, elegido en una encuesta en línea. Todos los ganadores reciben un certificado, así como una placa o trofeo.