El ejercicio 2018 se ha cerrado de manera positiva para las empresas de Burgos, ya que el 45% de las empresas encuestadas han tenido mejores resultados que el año pasado, según se desprende de los resultados del último índice de Confianza Empresarial correspondiente al segundo semestre de 2018 elaborado por FAE.
El tesorero de FAE, Ignacio San Millán ha matizado que a pesar de este crecimiento ha sido 15 puntos inferior a los años precedentes al tiempo que ha indicado que una de cada cuatro empresas le ha ido peor este ejercicio que en 2017.
El informe plasma que en línea con el crecimiento económico, se han producido resultados positivos respecto a la creación de empleo, si bien se nota claramente una ralentización en la creación de nuevo empleo entre las empresas de Burgos, especialmente en la segunda parte del año.
Además, preocupa que si bien en el primer semestre del año casi no había empresas que hubiesen destruido empleo, en la segunda parte no hay un cambio de tendencia.
De cara a las perspectivas para el año 2019, el informe constata que aumenta el pesimismo respecto a ejercicios anteriores, y para 2019, únicamente una de cada cuatro empresas considera que seguirá creciendo su actividad, al tiempo que el 75% de las empresas encuestadas considera que mantendrá el empleo creado durante 2019, mientras que sólo un 13% de empresas prevé crear empleo en Burgos este año.
El documento expresa una preocupación existente en el empresariado burgalés por el aumento de la presión inspectora, al punto que el 60% de las empresas burgalesas han recibido al menos una inspección de trabajo o tributaria en los últimos cuatro años, sobre todo de carácter laboral y fiscal.
En esta línea, casi el 40% de las empresas inspeccionadas, han recibido durante los últimos cuatro años una inspección de trabajo o más cada año.
A pesar de ello, el grado de cumplimiento de las empresas burgalesas es muy elevado, ya que únicamente el 13% de las inspecciones terminan con sanción o recargo.
El informe pone de manifiesto que el 30% de las empresas inspeccionadas dice haberse planteado, por esa llamada "presión inspectora tributaria", deslocalizar su empresas a otro lugar fuera de Burgos, o a no crear sus nuevas empresas en Burgos.