Los expertos aseguran que este tipo de imprudencias hacen que los menores tengan un 20 por ciento más de probabilidades que los otros niños de padecer una enfermedad respiratoria.
"La prevención es fundamental y hemos de tener en cuenta que en el embarazo el tabaco es si cabe más nocivo", asevera el facultativo, que desaconseja el hábito durante los meses de embarazo "cuando el feto recibe la sangre de la madre con muy poco oxígeno y con los tóxicos del tabaco". Algo que afecta, asegura, en el desarrollo del bebé.
"Es importante y creo que no hay demasiada conciencia sobre este asunto", advierte el médico, que no se olvida de la "gran mortalidad" que a día de hoy sigue produciendo el tabaco en un país como España donde el 23 por ciento de la población es fumadora.
El consumo de tabaco acorta el periodo de vida de las personas fumadoras en hasta 14 años. Un dato de rescisión de esperanza de vida que es para los hombres de 14 años y para las mujeres de 12 años.