Castilla y León ha vuelto a registrar, durante 2017, una cifra de mortalidad laboral superior a la media nacional. Un hecho que podría solventarse, a juicio de UGTCyL, revocando las reformas laborales que han extendido la precariedad en el empleo y han devaluado las condiciones de seguridad y salud laboral
Los accidentes de trabajo mortales en Castilla y León aumentaron un 22% respecto al año 2016. Una cifra que hace que la mortalidad laboral en nuestra región siga siendo superior a la media nacional.
Según los datos extraídos de la estadística de la Junta de Castilla y León y facilitados por UGTCyL, el sector servicios sigue siendo la actividad que registra la mayor cantidad de accidentes laborales (12.676 en 2017), un 1,5% más que en 2016, seguido de la industria con 6.984 accidentes, un 7,4% más, la construcción con 2.742 accidentes y, por último, el sector agrario con 1.801 accidentes.
En cuanto a la mortalidad laboral, durante el año 2017, hubo 17 fallecimientos en el sector servicios, lo que supone un aumento del 21,4% respecto al año anterior; 9 en industria, 5 en el sector de la construcción, lo que supone un aumento del 66,6% respecto al año anterior y 3 muertos en el sector agrario, 1 menos que el año 2016.
Para el sindicato, estos datos ponen de manifiesto que "debemos seguir avanzando en la mejora de las condiciones de trabajo y, por tanto, de las condiciones de seguridad y salud porque detrás de buena parte de los accidentes se esconde la precariedad laboral y la inestabilidad en el empleo". Esta temporalidad en los contratos, explica UGT en un comunicado, "genera una enorme rotación en los puestos de trabajo y, por tanto, trabajadores sin formación, inexpertos y con muy poca capacidad de reivindicación de sus derechos laborales y preventivos". A esto hay que sumarle "la carga mental y psicológica que soportan los trabajadores afectados por la debilidad de sus contratos, que se ven obligados a realizar más tareas, más penosas y peor remuneradas, soportando una gran presión por el miedo a perder el empleo". Este estrés es, de hecho, uno de los principales problemas de salud laborales en la actualidad.
Por ello, UGTCyL considera necesario reducir los accidentes de trabajo a cifras anteriores a la crisis económica y, para ello, "es preciso desarrollar una Política integral de lucha contra los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales, que pasa necesariamente por revocar las reformas laborales que han extendido la precariedad en el empleo, y han devaluado las condiciones de trabajo y por tanto, de seguridad y salud laboral".