El Gobierno del Estado ha paralizado las oposiciones de enfermería en Castilla y León con un recurso presentado ante el Tribunal Superior de Justicia, que ha emitido hoy mismo una sentencia que obliga a no poder presentar dichas oposiciones a apenas diez días de su celebración. La suspensión tiene carácter cautelar.
Más de 20.000 personas se encontraban esperando estas oposiciones, con plazas acumuladas desde 2009 y contaba con 554 vacantes. Precisamente por acumular esas plazas, el TSJ no ha permitido la convocatoria de dichos puestos de trabajo. De estas plazas, 389 se convocaron para el turno de acceso libre; 65 plazas para el turno de personas con discapacidad, con un grado de discapacidad igual o superior al 33 por ciento, y 100 plazas para el turno de promoción interna.
La Sala ha aceptado los argumentos esgrimidos por la Administración General del Estado, considerando que la carencia de una oferta de empleo público válida es "un supuesto de nulidad de pleno derecho que arrastra a la convocatoria de pruebas selectivas efectuada". Además, considera que es mayor el perjuicio que se causaría a los aspirantes de las pruebas selectivas una eventual nulidad del procedimiento, que la paralización de las pruebas, dada la tramitación preferente del procedimiento y la previsible rápida respuesta que se dará por la Sala en la resolución final del procedimiento.
Las reacciones no se han hecho esperar, y desde el sindicato de enfermería SATSE se manifiesta su "indignación" por esta suspensión y señalan que "hasta esta mañana, ni la Junta de Castilla y León, ni los miembros del Tribunal, ni este Sindicato conocían que había una demanda judicial interpuesta ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León por la Administración General del Estado contra este proceso selectivo."
Además, el sindicato ha convocado una manifestación para el día 17 frente a la Consejería de Sanidad en Valladolid. UGT, por su parte, ha pedido la dimisión del consejero de Sanidad de la Junta, Antonio María Sáez Aguado, señalando que "Una vez mas la incompetencia y mala fe de las administraciones públicas (Gobierno Central y Junta de Castilla y León) se mofan de la enfermería".
una manifestación para el día 17 frente a la Consejería de Sanidad UGT, por su parte, ha pedido la dimisión del consejero de Sanidad de la JuntaLos grupos políticos también han reaccionado a la noticia, y desde Podemos se denuncia que "es imposible que la Administración Autonómica desconociera el recurso interpuesto desde el Gobierno Estatal" y por ello pedirá explicaciones al consejero de Sanidad para tratar una situación que califican de "lamentable".
La portavoz socialista de Sanidad en las Cortes de Castilla y León, Mercedes Martín, ha calificado de "escándalo" y "desvergüenza injustificable" el comportamiento de los gobiernos de Rajoy y Herrera con el colectivo de enfermería de Castilla y León.