El presidente de la Junta de Castilla y León ha abogado por impulsar el desarrollo económico a través de medidas que generen certidumbre y favorezcan la inversión en un momento de desaceleración como el actual, y ha insistido en la necesidad de garantizar un marco político e institucional estable que, a través del Diálogo Social, sirva de apoyo al empresariado y a la dinamización económica de la Comunidad.
Ese es el "ecosistema" en el que trabaja el Ejecutivo autonómico, con medidas como una fiscalidad inteligente y moderada que favorezca al mundo rural, sin incrementos que afecten a las familias, a los autónomos o a las pymes; o como la supresión del impuesto de sucesiones y donaciones. Antes de que acabe el año el anteproyecto estará en las Cortes, una vez cumpla los trámites del CES y del Consejo Consultivo.
Asimismo, el presidente ha destacado las políticas de innovación, internacionalización y financiación que está poniendo en marcha la Junta de Castilla y León, como el plan de crecimiento y consolidación de Pymes. Entre ellas, un fondo que se va a incrementar hasta los 200 millones de euros con el objetivo de facilitar el crecimiento de pymes, y que a su vez arrastren a sus proveedores, en muchos casos micropymes.
Otra medida que contribuye a ese ecosistema es el abaratamiento del suelo industrial titularidad de la Junta, que alcanzaría una media del 25%, con 4 millones de metros cuadrados disponibles. Esta medida está acompañada de una línea de financiación, para ayudar a las empresas a instalarse en estos terrenos.
En tercer lugar, la apuesta por la digitalización, cuyo objetivo es que las empresas de Castilla y León se incorporen a la industria 4.0 y que internet de calidad llegue a todos los rincones de la Comunidad.