Los tres centros de recuperación de animales silvestres ubicados en Valladolid, Burgos y Segovia, y los dos centros de recepción de fauna silvestre en Salamanca y Zamora recibieron durante el año 2015 a más de 3.900 animales, entregados en su gran mayoría por particulares y agentes medioambientales de Castilla y León. Las aves son los animales que más ingresan en los centros, con casi un 70%, seguidas de los mamíferos.
La Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, a través de la Fundación Patrimonio Natural, gestiona en la actualidad tres centros de recuperación de animales silvestres en Valladolid, Burgos y Segovia, y dos centros de recepción de fauna silvestre en Salamanca y Zamora. Estos centros conforman una red que da servicio a todo el territorio de la Comunidad, y se garantiza una correcta atención a cualquier animal que ingresa en un C.R.A.S.
Durante este año 2015 han sido 3.963 los animales que se han recibido en los cinco centros, lo que representa un número ligeramente superior a los datos del año anterior (3.947). La mayor cifra corresponde a las aves, que representan el 69 % de los ingresos, seguidas de mamíferos, y en un número muy pequeño, reptiles.
Del total de animales que ingresaron vivos, el 55,6 % fueron liberados en el medio natural tras seguir un proceso de recuperación y determinar el equipo veterinario que estaban en buenas condiciones para su reintroducción. Para ello, no solo se tiene en cuenta su estado, sino también otros factores que pueden afectar a la especie, como son la época del año para las aves migratorias o la elección de un hábitat adecuado en un entorno próximo a la zona en la que fueron recogidas.
Para facilitar la rápida adaptación de los animales, los agentes medioambientales los liberan en los lugares donde han sido recogidos, salvo en el caso de que su ingreso se haya producido por causa de envenenamiento o colisión con tendidos eléctricos, localizándose en este caso un hábitat lo más adecuado posible, libre de cualquiera de estos factores de riesgo.
En cuanto a las causas de ingresos, el mayor número corresponde a pollos de aves que por diferentes causas se caen de sus nidos y, al no poder regresar, sufren problemas como desnutrición o hipotermia. Los choques y los traumatismos son las otras causas más frecuentes de ingreso en los centros.