Sostiene esta persona que llevan así desde hace más de un mes y que los vecinos han llamado al Ayuntamiento y han enviado correos electrónicos relatando esta situación, pero hasta el momento no han recibido respuesta.
Asegura que hay peligro evidente para los usuarios de estas canchas ya que los palos están sueltos y con ráfagas fuertes de viento se pueden llegar a caer y golpear a alguien.
Urgen una solución cuanto antes.