El Catastro del Marqués de la Ensenada en el XVIII dice que Burgos es tan pobre, de pobres de solemnidad y mendicantes que su número excede a una tercera parte de sus habitantes y ese número aumenta a diario porque vienen de los pueblos circunvecinos. Calcula en unos 2000 , añadiendo los de los barrios de Villímar, Villatoro, Cortes y Villagonzalo.