Según explica su profesor de la Universidad de Burgos Francisco Villar, este curso de verano de la UBU, cuenta con 15 participantes de diferentes provincias de España y Portugal, algunas de ellas con experiencia previa en emprendimiento o con ideas sobre proyectos futuros, que buscan obtener del curso las claves que les permitan avanzar o lanzar su propuesta al mercado. Se trata de una apuesta decidida por el emprendimiento y la búsqueda de salidas en las zonas rurales.
En el curso se ha insistido, sobre todo, en comenzar con la detección de necesidades del entorno rural y de la reflexión sobre los problemas derivados de la vida en este medio. Este grupo durante 20 horas de forma práctica en el desarrollo de las capacidades intrapersonales y colectivas de las personas o agrupaciones que tengan interés en diseñar y poner en marcha proyectos de emprendimiento social, producción agroalimentaria, turismo, transporte o distribución.
La intención de esta intervención es afrontar realidades como la falta de iniciativas de empleo o de servicios de apoyo y el consiguiente despoblamiento rural.
Entre los objetivos del curso Villar destaca:
Poner en comunicación a los emprendedores con organizaciones y profesionales del sector, creando redes de colaboración.
El ARTIM, donde tiene lugar el curso de verano, es un encuentro que se desarrolla durante diez días en los que se trata de impulsar el desarrollo sostenible de los pueblos y su revitalización.
En el evento participan más de 350 personas de toda Europa, unas 250 personas con inscripción completa y 100 personas más entre organización, voluntarios y profesores de los cursos y talleres.
La fórmula de su éxito se basa en la transmisión de conocimientos de forma práctica a personas sensibilizadas o interesadas por el mundo rural; tras cuatro ediciones se ha convertido en una de las ofertas más completas de la península.
Así, ARTIM cuenta con más de 100 actividades que abarcan temáticas clave como la bioconstrucción, la botánica y sus usos medicinales y domésticos, la educación alternativa, la permacultura, la música tradicional o las terapias alternativas de la salud.
Su riqueza reside no sólo en sus actividades, sino que funciona como punto de conexión entre agentes dinamizadores creando un espacio abierto a la retroalimentación de saberes.