Todos los grupos municipales, excepto Podemos, han aprobado una proposición presentada por el Grupo Popular para recordar la figura del concejal del PP asesinado por ETA hace 25 años, Miguel Ángel Blanco, dando su nombre a una glorieta dedicada a su memoria en la ciudad de Burgos.
En este sentido, la concejala popular, Andrea Ballesteros ha indicado que el secuestro y posterior asesinato de Miguel Ángel Blanco fue una venganza de ETA por la liberación de José Antonio Ortega Lara, al tiempo que ha recordado que ese asesinato marcó un punto de inflexión con el llamado Espíritu de Ermua, y la reacción de la sociedad española ante la barbarie terrorista.
El concejal No adscrito, Julio Rodríguez-Vigil ha alabado la figura de Miguel Ángel Blanco del que ha dicho, fue un persona que destacó por su valentía y ha añadido que "le repugna" que el Gobierno de España "pacte con un partido como Bildu, los herederos de ETA".
Por su parte, Marga Arroyo que ha votado en contra, ha propuesto que la Glorieta se llame Espíritu de Ermua y explicar con una placa lo que eso significó, al tiempo que ha añadido que todas las víctimas del terrorismo son iguales.
El portavoz de Vox, Ángel Martín ha recordado que en el año 97 se asesinó el Espíritu de Ermua, ya que tras la muerte de Miguel Ángel Blanco, el pacto de Estella selló la alianza entre los partidos nacionalistas, al tiempo que ha destacado la necesidad de poner en valor el sacrificio de Miguel Ángel Blanco.
Por su parte, la concejala de Ciudadanos, Rosa Niño ha ahondado en el miedo y el acoso que tenían que soportar los ciudadanos que vivían en el País Vasco por defender sus ideas y la Constitución.
La portavoz socialista, Nuria Barrio ha recordado las horas angustiosas que se vivieron con el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco, antes de añadir que el fin de ETA se debió al trabajo y la unión de toda la sociedad española y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.