Según informa la Agencia DiCYT en estos años, el grupo dirigido por Carlos Villalobos y Lucía Núñez ha realizado interesantes avances en torno la prevención de ambas enfermedades a través de la investigación experimental. Las mitocondrias, orgánulos celulares que regulan las señales de calcio, están implicadas en la proliferación y muerte celular y podrían constituir una diana terapéutica frente al cáncer y las enfermedades neurodegenerativas.
Como explica Carlos Villalobos, coordinador del grupo, el calcio es muy importante para la activación celular. "La concentración de calcio es un mensajero universal. Por ejemplo, para que una célula endocrina cumpla su función, segregar hormonas, tiene que aumentar la concentración de calcio. Igualmente, las funciones de proliferación y muerte celular están reguladas por el calcio. Si se eleva un poco la producción de calcio la célula prolifera, pero en mucha cantidad la célula muere", explica.
Así, los canales de calcio están implicados en distintos tipos de cáncer (caracterizados por la proliferación rápida y descontrolada de células), como el que estudia el laboratorio UCAN, el de colon. "En los últimos cinco años en la comunidad científica tratamos de demostrar que inhibiendo estos canales se podría tratar de prevenir no solo el cáncer, sino también otras enfermedades como el Alzhéimer", subraya el investigador, quien añade que actualmente trabajan en un proyecto del Plan Nacional de I+D+i cuyo fin último es el estudio del remodelado del calcio intracelular en el cáncer de colon.
"Hemos estudiado cómo es el manejo del calcio intracelular en líneas celulares de colon humano sanas y en líneas tumorales de carcinoma de colon y hemos llegado a dos conclusiones. La primera es que en la transformación tumoral un canal de calcio aumenta mucho y se modifica, lo que favorece que las células proliferen, y la segunda es que el remodelado del calcio no es una consecuencia más de la transformación celular sino un cambio que forma parte de la adquisición de características de las células tumorales. Las células tumorales casi no almacenan y por eso son resistentes a un mecanismo de muerte, la apoptosis celular, y estamos estudiando cómo podemos aportar el calcio necesario para que dejen de ser resistentes a la muerte", avanza Villalobos.
En el caso del Alzhéimer, la neurotoxina que origina la enfermedad, el péptido amiloide, aumenta la concentración de calcio y mata a las células nerviosas responsables de la memoria y el aprendizaje. Como apunta el coordinador del grupo UCAN, "una manera de prevenir la entrada de calcio podría ser la ingesta de aspirina u otros antiinflamatorios no esteroideos". En la misma línea, los investigadores cuentan con un modelo de envejecimiento in vitro y analizan qué sucede con el calcio. "Cuando se produce el envejecimiento neuronal hay una pérdida cognitiva fisiológica y esto también se podría prevenir de forma sencilla modificando un poco el remodelado del calcio", señala.