En un futuro, cuando concluyan las obras de derribo de estas viviendas se construirán 130 nuevas viviendas, apartamentos con garaje y trasteros, además de locales comerciales.
Está previsto destinar cerca de 800.000 euros a estos trabajos de demolición que se podrían prolongar por espacio de seis meses, para posteriormente tras urbanizar la manzana proceder al inicio de la construcción de las nuevas viviendas, que según sus promotores pretende mantener el fin social de las inmuebles.