El cabeza de lista socialista a las Cortes de Castilla y León por la provincia de Burgos, Daniel de la Rosa, ha defendido un modelo de educación pública “fuerte, inclusiva y transformadora”, al tiempo que ha alertado de las carencias estructurales del sistema educativo en la comunidad, que afectan especialmente al medio rural.
De la Rosa ha indicado que “no es lo mismo nacer en una capital de provincia que en un pequeño municipio”, denunciando problemas como el cierre de escuelas rurales, los largos desplazamientos, la brecha digital y las dificultades de conciliación. Uno de los datos más destacados ha sido la pérdida de talento joven, ya que en la última década, 147.000 jóvenes de entre 24 y 34 años han abandonado la Comunidad.
Entre las principales propuestas del PSOE, De la Rosa ha destacado la creación de una red autonómica de escuelas infantiles públicas y gratuitas, en colaboración con los ayuntamientos; el blindaje de las escuelas rurales, manteniéndolas abiertas incluso con pocos alumnos; o una mejor adaptación de la Formación Profesional a las necesidades reales de las empresas y la industria.
En el ámbito universitario, los socialistas apuestan por la gratuidad total de la primera matrícula universitaria y por la descentralización de los estudios superiores, llevando grados universitarios a cabeceras de comarca como Aranda de Duero o Miranda de Ebro.
Por su parte, la portavoz de Educación del PSOE en el Congreso, María Luz Martínez, ha destacado la inversión del Gobierno de España en educación en Castilla y León, y en particular en la provincia de Burgos. Según ha detallado, se han creado 2.427 plazas de Formación Profesional financiadas íntegramente con fondos estatales, además de 875 plazas de educación infantil.
Asimismo, ha subrayado el incremento de las ayudas educativas, duplicando las becas universitarias en Burgos y aumentando en un 84% las no universitarias.
Por otro lado, Martínez ha puesto en valor la próxima tramitación en el Congreso de los Diputados de la Ley del Profesorado que contempla la reducción de horas lectivas y la ratio de alumnos por aula, con el objetivo de mejorar las condiciones laborales del profesorado y la calidad educativa.