La concejala socialista Lola Ovejero denuncia la falta de actuación en un edificio con riesgo, el bloqueo de un espacio cultural y retrasos que afectan a vecinos y comercios
La concejala socialista en el Ayuntamiento de Burgos, Lola Ovejero, ha alertado de los problemas de gestión del equipo de Gobierno municipal en tres ámbitos principales: el deterioro del edificio de Cardenal Segura II, la paralización de las obras en el Monasterio de San Juan y el retraso en la actuación de la calle Murallas.
Ovejero ha criticado la falta de actuación en el inmueble de Cardenal Segura II, cuya rehabilitación cuenta con licencia desde septiembre de 2024. Según ha explicado, durante meses se ha preguntado en comisión por el inicio de las obras sin obtener respuestas claras. La situación, ha señalado, ha derivado en una intervención de urgencia a finales de marzo de 2026 para vallar el edificio ante el riesgo de desprendimientos. La concejala considera que esta actuación llega tarde y evidencia la falta de seguimiento municipal. Además del riesgo para vecinos y viandantes, el vallado está afectando a la actividad comercial de la zona, al estrechar el paso en una de las áreas más céntricas de la ciudad.
El segundo asunto destacado es la situación del Monasterio de San Juan, cuyas obras comenzaron en 2023 con el objetivo de ampliar y rehabilitar espacios. Sin embargo, la empresa adjudicataria decidió paralizar los trabajos en septiembre de 2025 tras detectar problemas como la presencia de fibrocemento. Desde entonces, el proyecto ha quedado bloqueado y parte del espacio, incluida la iglesia, permanece inutilizado.
Ovejero ha denunciado que no se han aplicado sanciones a la empresa pese a abandonar la obra, y ha criticado que el Ayuntamiento plantee ahora un nuevo proyecto más costoso en lugar de resolver el anterior. Esta situación, según ha indicado, impide el uso de un espacio clave para eventos culturales y sociales.
El tercer foco de crítica se sitúa en la calle Murallas, afectada por un desprendimiento en la ladera del Castillo en agosto de 2022. Desde entonces, los vecinos llevan años esperando una solución definitiva. Aunque las obras fueron adjudicadas en abril de 2025, problemas administrativos -como la falta de permisos de acceso a propiedades privadas- han retrasado su inicio. Según la información municipal, los trabajos podrían comenzar en abril de 2026.
La concejala ha calificado de “excesivo” el tiempo transcurrido y ha denunciado la falta de información a los vecinos, que siguen conviviendo con la incertidumbre y las molestias derivadas del cierre de la calle y otras obras en la zona.