Los agentes le asistieron desde el primer momento, prestándole apoyo constante y actuando como intérpretes
La Guardia Civil ha auxiliado a un ciudadano francés de 65 años tras sufrir un atropello accidental en un camping de la localidad de Arija.
Los hechos ocurrieron cuando el varón, que formaba parte de una asociación de vehículos clásicos, se encontraba realizando indicaciones desde la calzada a uno de sus compañeros, para que éste pudiera estacionar el camión en el que viajaban. En ese momento y de manera fortuita, el vehículo le atrapó ambas piernas.
Efectivos del Puesto de Soncillo fueron los primeros en llegar al lugar, encontrando a la víctima consciente, pero con evidentes signos de dolor y una serie de lesiones abiertas de gran consideración. Desde ese instante, los agentes permanecieron a su lado, prestándole una primera asistencia y tratando de mantenerle estable hasta la llegada de los servicios sanitarios.
Acto seguido, se les sumarían agentes del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Burgos, que confeccionaron el correspondiente atestado y colaboraron de forma activa en la atención al herido. Poco después, la rápida coordinación con los servicios de emergencia permitió la movilización de numerosos medios sanitarios.
A la complejidad de la situación se sumó una importante barrera lingüística, por lo que los miembros de la Benemérita fueron los encargados de llevar a cabo una destacada labor de traducción con el resto de servicios de emergencia, logrando comunicarse con el herido y transmitirle tranquilidad en unos momentos especialmente críticos.
Finalmente, los servicios médicos lograron su estabilización y procedieron, posteriormente, a su evacuación urgente a un centro hospitalario a través de un helicóptero medicalizado.