Más de 400 expertos de todo el mundo analizan el uso de inteligencia artificial y tecnología satelital en la gestión de montes
Burgos se ha convertido en el epicentro de la innovación forestal con la celebración del primer Congreso Internacional de Digitalización Forestal (CIDIFOR), un foro que, según el consejero en funciones de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, nace con vocación de continuidad y como referencia en el sector.
El encuentro se enmarca en el proyecto europeo RetechFOR, dotado con más de 28 millones de euros y promovido por las comunidades de Castilla y León y Canarias, con apoyo del Gobierno de España. Su objetivo es transformar la gestión forestal mediante herramientas como la inteligencia artificial, la robótica o las tecnologías satelitales, facilitando la anticipación de riesgos y mejorando la planificación.
El congreso ha reunido a más de 400 asistentes de perfil técnico procedentes de países como Países Bajos, Reino Unido, Alemania o Estados Unidos, además de contar con 65 comunicaciones científicas. “Se trata de un punto de encuentro para compartir soluciones innovadoras que permitan una gestión forestal más eficiente, sostenible y adaptada al cambio climático”, ha destacado el consejero.
Entre las aplicaciones prácticas ya en marcha, Suárez-Quiñones ha subrayado el desarrollo de inventarios forestales continuos mediante satélites, que permiten conocer en tiempo real el estado de las masas arbóreas y anticipar el comportamiento de posibles incendios. A ello se suman sistemas de información como Inforcyl, que facilitan el seguimiento en tiempo real de los fuegos.
Desde el Gobierno de España, el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, ha incidido en que la digitalización forestal es “una necesidad del presente” para prevenir incendios, proteger la biodiversidad y dinamizar el medio rural. En este sentido, ha reafirmado el compromiso de seguir invirtiendo en innovación y sostenibilidad a través del Plan de Recuperación.
El congreso sitúa a Castilla y León, y especialmente a Burgos, como un referente europeo en investigación y desarrollo aplicado a la gestión forestal, dentro del ecosistema de innovación que impulsa la estrategia RIS3 regional.