El sistema permite controlar en tiempo real la calidad del agua residual y anticipar posibles incidencias que puedan afectar a la red o a la depuradora.
Aguas de Burgos avanza en la modernización y control de la red de saneamiento con la instalación de un sistema de sondas multiparamétricas capaces de analizar en continuo la calidad del agua residual que circula por distintos puntos estratégicos de la ciudad. Esta actuación permitirá detectar vertidos no autorizados, mejorar el funcionamiento de la depuradora y reforzar la protección de las infraestructuras hidráulicas.
Las nuevas estaciones de monitorización analizan en tiempo real distintos parámetros del agua, como el pH, la conductividad, la turbidez, el amonio o los nitratos, entre otros. Para ello, el agua se extrae directamente de los colectores en puntos considerados conflictivos o estratégicos y se analiza automáticamente mediante sondas instaladas en casetas de control conectadas a los sistemas de Aguas de Burgos.
Según explica Gustavo Rodríguez, responsable de la Oficina Técnica de Aguas de Burgos, “este sistema nos permite detectar de forma temprana vertidos fuera de los parámetros autorizados y anticiparnos a posibles problemas que puedan afectar al funcionamiento de la depuradora”.
El principal objetivo de esta actuación es mejorar el control de la calidad del agua que circula por la red de saneamiento, especialmente en zonas industriales y puntos sensibles donde pueden producirse vertidos contaminantes que incumplan la normativa municipal. Gracias a esta monitorización continua, Aguas de Burgos puede localizar zonas con cargas contaminantes anómalas, detectar vertidos ilegales y actuar con mayor rapidez ante posibles incidencias.
Además, el sistema permite prevenir episodios que puedan afectar al proceso biológico de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR). En caso de detectar contaminantes peligrosos o alteraciones significativas en la composición del agua, es posible derivar esos caudales a infraestructuras específicas, evitando daños en los tratamientos biológicos y garantizando la correcta depuración del agua residual.
Actualmente, Aguas de Burgos dispone de seis estaciones de monitorización que controlan trece puntos distintos de la red de saneamiento, distribuidos en zonas estratégicas como los polígonos industriales de Villalonquéjar y Gamonal o distintos puntos del casco urbano.
Toda la información generada por las sondas se integra en los sistemas de control y supervisión de Aguas de Burgos, permitiendo visualizar datos, configurar alarmas y analizar tendencias en tiempo real desde cualquier ubicación.
Con esta actuación, Aguas de Burgos continúa avanzando en la digitalización del ciclo integral del agua y en la implantación de herramientas inteligentes que mejoran la eficiencia, la sostenibilidad y la capacidad de anticipación del servicio.