El programa, coproducido por gigantes audiovisuales de Taiwán y Singapur, grabará durante semanas en Castilla y León y promete mostrar una imagen inédita de Burgos: menos monumentos y más humanidad, oficios tradicionales y vida local
Burgos se prepara para convertirse en uno de los escenarios protagonistas de un ambicioso reality asiático de aventuras y descubrimiento cultural que desembarcará en España con un equipo de cerca de 200 personas entre técnicos, producción e influencers de gran impacto mediático en Asia.
La producción, impulsada por varias compañías audiovisuales de Taiwán y Singapur, recorrerá durante más de un mes distintas zonas de Castilla y León y otras provincias españolas, aunque Burgos ocupará un papel central dentro del programa. El rodaje comenzará entre finales de mayo y principios de junio y transformará durante varios días el centro histórico de la ciudad en lo que los propios organizadores ya describen como una auténtica “locura asiática”.
El formato recuerda a realities de competición y viaje al estilo de Pekín Express, aunque con una importante diferencia: el objetivo no será únicamente mostrar paisajes y monumentos, sino retratar la vida cotidiana, la hospitalidad y los pequeños negocios tradicionales que todavía sobreviven en ciudades y pueblos españoles.
“Al principio pensábamos que lo más importante de España era la historia y los monumentos. Pero después descubrimos que lo más hermoso es la gente”, han explicado durante la presentación del proyecto miembros de la producción taiwanesa, que han asegurado haber visitado España en varias ocasiones antes de elegir las localizaciones definitivas.
El equipo ha destacado especialmente el impacto que les causó el trato recibido por la población local, algo que consideran incluso “más importante que la historia o la cultura”. Esa idea marcará el enfoque narrativo del programa, que buscará reflejar la llamada “calidez humana” de Burgos y de Castilla y León frente a las grandes producciones turísticas convencionales.
Además de escenarios emblemáticos de la ciudad, el reality incluirá pruebas y actividades vinculadas a la figura del Cid, asociaciones históricas, artesanos locales, comercios tradicionales y espacios relacionados con el vino en la provincia burgalesa y la zona de Aranda de Duero.
Desde la organización explican que uno de los objetivos principales es documentar oficios y pequeños establecimientos que consideran en riesgo de desaparición. “Queremos usar el lenguaje de la cámara para conservar estas cosas y hacer que las nuevas generaciones entiendan que hay tradiciones que merece la pena preservar”, han señalado.
La producción cuenta además con el apoyo institucional de la Film Commission de Burgos y del Ayuntamiento, que llevan semanas coordinando localizaciones, permisos y logística para una grabación de gran complejidad técnica y humana.
El impacto mediático puede ser considerable. El programa estará protagonizado por creadores de contenido e influencers muy populares en Asia, algunos con millones de seguidores, lo que podría convertir a Burgos en escaparate turístico para una audiencia internacional poco habitual en las campañas de promoción tradicionales.
Durante varios días, las cámaras recorrerán el centro histórico, restaurantes, calles emblemáticas y diferentes puntos de la provincia en busca de una imagen distinta de España: menos postal y más experiencia humana.