La Feria Regional de la Miel de Brezo se celebrará entre el 8 y el 9 de agosto en Espinosa de los Monteros con un amplio programa de actividades para todos los públicos. La Diputación ha aprovechado para anunciar dos nuevas líneas de ayudas destinadas al sector apicultor
El diputado de Agricultura, Manuel Villanueva, ha defendido la importancia del sector apícola en nuestra provincia al presentar dos nuevas líneas de ayuda destinadas a los apicultores. Son 21.000 las colmenas registradas en Burgos entre los profesionales del sector y aficionados que podrán optar a la ayuda de 20.000€ que verá la luz en los próximos días. Cada trabajador que tenga más de 25 colmenas podrá recibir 3€ por cada una, con un máximo de 2.000€.
Por otra parte, los enjambres que aparezcan serán retirados por apicultores por un precio de 85€. Esta iniciativa entra dentro del convenio que la Diputación impulsará con la Asociación Provincial de Apicultores Burgaleses, al que se destinará un total de 12.000€.
El sector apicultor celebra este fin de semana una de sus más destacadas citas con la Feria Regional de la Miel de Brezo, que este año celebra su 18ª edición con un amplio programa de actividades para todos los públicos, que además serán gratuitas.
El evento se celebrará entre el 8 y el 9 de agosto en Espinosa de los Monteros, e incluirá la tradicional feria de productores, concursos de mieles, postres y pinchos, así como una ruta teatralizada por el casco histórico y conferencias enfocadas en los retos que afronta el sector a raíz del cambio climático. Además, la feria continuará el domingo con un safari fotográfico por enclaves apícolas y un showcooking del restaurante Sabores Peruanos de Burgos.
El alcalde de Espinosa de los Monteros, Jean Paul Sánchez, ha defendido el papel de la feria como un escaparate para reivindicar el trabajo de los apicultores de la comarca de las Merindades y la calidad de su miel, en un año en el que se han registrado un 35% menos de colmenas, según asegura el apicultor Ángel Nava. El sector sufre las altas temperaturas y la escasez de precipitaciones, que llevan tres años disminuyendo la cosecha. Nava asegura que la producción de este año tan solo alcanza el 25% de lo que ha recogido otros años.