La jornada dejó 1.076 rayos caídos a tierra en Castilla y León. INFOCAL recuerda que cualquiera de estas descargas puede convertirse en el origen de un incendio forestal
La actividad eléctrica del pasado 15 de agosto dejó 62 rayos caídos a tierra en la provincia de Burgos, dentro de una jornada en la que Castilla y León contabilizó un total de 1.076 descargas con impacto en tierra.
Según los datos difundidos por INFOCAL, Burgos se situó por detrás de provincias como León, que registró 206 rayos, Ávila, con 199, y Palencia, con 158. También se contabilizaron 133 impactos en Segovia, 122 en Valladolid, 121 en Soria, 46 en Zamora y 29 en Salamanca.
La cifra pone de manifiesto la intensa actividad tormentosa registrada durante la jornada y el riesgo que este tipo de fenómenos puede suponer, especialmente durante los meses de verano y en un contexto de elevadas temperaturas y terreno seco.
Desde el operativo de lucha contra incendios recuerdan que cualquiera de estos rayos puede convertirse en el punto de inicio de un incendio forestal, por lo que la vigilancia resulta fundamental tras episodios de tormentas eléctricas.
En el conjunto de Castilla y León, los 1.076 rayos que impactaron en tierra en apenas un día reflejan la magnitud de una jornada marcada por la actividad eléctrica, con Burgos sumando 62 de esas descargas.