Al respecto, ha indicado que esta decisión no va a hipotecar a la ciudad y se ha hecho pensando en los intereses de los ciudadanos de Burgos.
Por su parte, el concejal de Urbanismo, Juan Manuel Manso ha anticipado que se baraja una amortización de 35 millones de euros, procedentes del Fondo de Reserva y de la Liquidez del Ayuntamiento. Aunque no está cerrado al 100% el reparto, la mayor parte irá al Consorcio del Desvío y el resto al de Villalonquéjar, que acumula menos deuda.
Con respecto, a las dudas expresadas por el portavoz socialista, Daniel de la Rosa acerca de esta disolución, Manso ha asegurado que la naturaleza de los suelos está establecida por la legislación vigente y ha recordado que la titularidad del suelo permanece, independientemente de quien sea el propietario por ley y sólo se puede edificar vivienda de promoción pública.
La decisión, ha indicado Manso, estaba totalmente avalada por los grupos políticos y ha recordado que el PSOE, hasta el pasado viernes, apoyaba la disolución de los Consorcios por lo que no entienden este cambio de posición.
Para reducir el pago de intereses, el Ayuntamiento reducirá la deuda mediante la amortización de la misma y buscará obtener mejores condiciones bancarias.
Asimismo, Manso ha asegurado que durante el proceso de disolución de los Consorcios no se verá afectada la venta de suelo y los procedimientos que hay en marcha seguirán su tramitación normal.