Ante la imposibilidad de celebrar las Fiestas de San Pedro y San Pablo de este año, el Ayuntamiento de Burgos tiene la intención de llevar a cabo una programación virtual que en buena medida suponga dejar con un buen sabor de boca a los burgaleses y les haga recordar los buenos momentos de las fiestas, según se ha acordado en la Comisión de Festejos.
Uno de los pocos actos que tendrá carácter presencial, pero cerrado al público será una mini-ofrenda floral que se celebrará el 29 de junio acompañada por una Misa en La Catedral que servirá como homenaje y recuerdo de las víctimas de la pandemia y que contará con representantes municipales y de otras entidades y Asociaciones.
Además, tal y como adelantó la concejala de Festejos, Blanca Carpintero durante el último fin de semana de agosto tendrán lugar pequeños eventos festivos repartidos por los diferentes barrios y zonas de la capital y que contarán con las pertinentes medidas sanitarias y de seguridad.