La estancia media en la provincia burgalesa fue de 1,72 días. En Burgos había abiertos en junio 410 establecimientos rurales con un número de plazas estimadas de 4.424 y 644 personas empleadas.
Además, Castilla y León es la segunda comunidad autónoma como destino preferido para el turismo rural con 148.854 pernoctaciones en el mes de junio, tras las Islas Baleares que registró 200.209.
Castilla y Léon ha aumentado un 12,44% las pernoctaciones en comparación con los datos de junio de 2022 cuando la comunidad registró 130.604. Un total de 71.483 viajeros se alojaron en algún alojamiento de turismo rural de Castilla y León, lo que supone un 8,33% más que en el mismo mes de junio del año 2022.
El número de alojamientos abiertos en la comunidad también ascendió en junio con 3.529, 32.546 plazas estimadas y un total de 5.171 personas empleadas, lo que significa que Castilla y León es la región que más personas emplea en turismo rural, seguida por Andalucía, Baleares, Castilla- La Mancha y Cataluña.